Terapia psico-corporal

Conforme aumenta nuestra experiencia como colectividad humana, cada vez es más evidente que necesitamos enfocar toda nuestra estructura social de una nueva forma más avanzada. Una nueva forma de entender las cosas... que se refleje en la enseñanza, la economía, la política, el medioambiente, etc.. En el sector sanitario, son cada vez más los que se están dando cuenta; y es que necesitamos una sanidad con una mayor amplitud de miras, que trate al individuo como un ser humano, no como un enfermo y que contemple la enfermedad como un fenómeno psico-corporal, y no de forma aislada y superficial. 

La terapia psico-corporal propone un proceso de trabajo personal INTEGRAL. Eso significa que en la consulta se trabajan todos los aspectos que intervienen en el estado de salud de la persona: físico, emoción y psique. Se considera que un proceso terapéutico verdaderamente eficaz ha de considerar los diferentes aspectos o niveles que influyen en la realidad cotidiana del individuo. Por ejemplo, si el paciente acude a la consulta porque manifiesta dolor muscular en la zona lumbar, falta de energía general y problemas digestivos, a lo largo de la terapia psico-corporal se buscará la relación de dichos síntomas con la verdadera causa psico-emocional que los originan, aliviando y resolviendo el problema desde su CAUSA RAÍZ. Si, en cambio, el paciente acude a  la consulta a causa de problemas emocionales y/o psicológicos, la terapia mostrará al paciente la relación de todo ello con su estado físico. Hay que tener en cuenta que el cuerpo físico es la condensación final de todo lo que somos, un conglomerado de energías y fuerzas que tienen su expresión material en una "máquina biológica", que nos TRANSPORTA. 

Dicho trabajo se realiza siguiendo un orden coherente. En primer lugar se atiende el estado de salud física, aliviando el malestar derivado de los desordenes activos en la persona. La prioridad es aumentar el tono vital del paciente, y disminuir las fugas de energía derivadas del estado de tensión de sus cadenas musculares, y de los hábitos nocivos más graves activos en su vida cotidiana. ¡¡NO es posible afrontar grandes cambios si no hay disponible un mínimo de energía!! Gran parte de dicha energía reside, inútilmente,  en los bloqueos musculares. Conforme avanzan las sesiones, el paciente aprende a ser consciente de su cuerpo, de sus zonas de tensión o de bloqueo. En esta fase, el paciente aprende a MIRAR sus heridas... 

Tras unas sesiones, la persona aprende a manejar el dolor asociado a los bloqueos a través de su expresión. Las contracturas, pinzamientos, acortamientos, y demás somatizacionesmusculares se liberan únicamente mediante una acto de aceptación...Aquí el paciente aprende a ATENDER las heridas olvidadas. 

Mediante el dejarse ir, el aceptar el dolor interno y su liberación, el individuo empieza conectar con el contenido emocional causante de todo ello. Se inicia aquí la etapa de liberación emocional no reconocida y contenida. Hay una razón emocional que causa tus contracturas en la espalda, tus desordenes digestivos, el dolor de cervicales, la dificultad para dormir, etc..  A partir de este momento, la persona experimenta de forma directa (no solamente intelectualmente) esta relación, así como la liberación que ofrece el descubrir de un mecanismo para renovar su mundo emocional. Aquí el paciente aprende, finalmente, a SANAR sus heridas. 

Acompañando todo el proceso, el terapeuta ofrece toda una serie de propuestas enfocadas al proceso de auto-crecimiento FUERA DE LA CONSULTA. En este proceso se mantiene que no existe un entorno más idóneo para la autosanación y el autocrecimiento que la propia vida cotidiana. En realidad, ésta no es más que el reflejo externo del nuestro estado psico-corporal. Trabajando conscientemente sobre dicho reflejo, también podemos sanar. De este modo, al finalizar algunas sesiones, se ofrecen propuestas de actuación (que no “deberes”) sobre diferentes sectores de la vida cotidiana del paciente, para que éste disponga de “pequeños retos” personales en el periodo entre sesiones. 

Finalmente, a lo largo de todo el proceso se busca constantemente desarrollar la AUTONOMÍA del propio paciente a la hora de poder manejar, fuera de la consulta, su estado psico-corporal. Se trata de que la persona pueda convertirse, poco a poco, en su propio terapeuta. Para ello, se instruye al paciente en áreas como la nutrición, la capacidad de relajación, la meditación, la correcta gestión emocional, la incorporación de nuevos hábitos (como por ejemplo la práctica de ejercicios de estiramiento, descansar cuando es necesario, etc...) 

El tiempo de una sesión convencional dura aproximadamente 75 minutos. Los primeros minutos se dedican al seguimiento de las experiencias del paciente en su vida personal: percepciones físicas y emocionales, dificultad para realizar las propuestas sugeridas en la consulta, conflictos y dudas personales, etc.. 

A continuación se inicia el trabajo físico, buscando el desbloqueo miofascial y articular mediante la aplicación de diversas técnicas de manipulación física: 

-                Masaje profundo 

-                Masaje conjuntivo 

-                Masaje de desbloqueo psico-corporal 

-                Armonización bioenergética 

-                Estiramiento de cadenas musculares 

-                Corrección postural

 El trabajo en desbloqueo físico se centra en las diferentes zonas de “trabajo” asociadas al perfil personal de la persona atendida. Mientras tanto, ésta aprende a respirar de forma plena, a aceptar y a expresar las sensaciones asociadas al desbloqueo. 

Tras la sesión de trabajo físico, se dedican los últimos minutos de la sesión a comentar la percepciones del paciente en el trabajo físico y en proponer actividades, retos o ejercicios a realizar hasta la próxima sesión. 

Se ha de considerar que el proceso en terapia psico-corporal tiene una serie de condiciones: 

  • El paciente debe asumir la responsabilidad de su propio proceso curativo, y querer comprender las verdaderas causas de la enfermedad existente.
  • La frecuencia recomendable del tratamiento es de una sesión semanal. Conforme hay evolución a lo largo del proceso las sesiones podrán espaciarse de forma quincenal y hasta mensual.
  • Si el paciente no asiste y no puede avisar con 24 horas de antelación, deberá abonar igualmente la sesión.
  • El trabajo físico del paciente se realiza en ropa interior y en el suelo (tatami)
  • En la primera sesión se realizará el perfil psico-corporal del paciente, que delineará el trabajo a seguir durante el proceso terapéutico.

 Si estás interesado/a, puedes reservar hora vía email:

 rvc.consult@gmail.com

 o a través del siguiente teléfono:

 605 951 417

 RVC

2 comentarios. Pincha AQUÍ para opinar:

Anónimo dijo...

Una pregunta crees que yo me podria dedica a practicar esto aqui en mi pais Peru, tengo nociones de lo que es los masajes pero tendria que seguir algun curso especial?

non svegliarti dijo...

creo que necesito algunas horas para mí y mí otra espalda.