Toda la verdad sobre PROTANDIM

"NRF2 podría ser el avance sobre prevención más extraordinario de la historia de la medicina"



Esto se dijo hace solo tres años, en un estudio publicado por los doctores Martin L Pall y Stephen Levin (universidad de Washington y Alameda California, respectivamente). Es una afirmación muy contundente, sobre todo si tenemos en cuenta que también se ha demostrado que el suplemento natural Protandim NRF2 es el activador natural más eficaz de NRF2. 

Pero, para entender la verdadera dimensión de esta afirmación, primero tendríamos que entender qué es eso del NRF2 y, ya puestos, qué es Protandim y qué hace o deja de hacer este suplemento en nuestro cuerpo cuando lo tomamos. Creo que es muy importante que tratemos de comprender la bioquímica más elemental que hay detrás de todo esto, en especial por parte de aquellas mentes más escépticas, cansadas de toparse con tanto remedio "milagroso" y tanto fraude. El escepticismo, creo yo, es una valiosa cualidad (nos protege de la credulidad carente de criterio), pero también puede convertirse en una limitación importante cuando nuestras propias creencias (rígidas y limitadas) restringen de forma importante nuestra visión de la realidad.

Como ya he dicho, he decidido a escribir este artículo para aquellas personas que no pueden comprender la fisiología y la bioquímica tan interesante que existe detrás de este suplemento. Pero también para todos aquellos que, aunque habiendo tenido la fortuna de que alguien se lo recomendara, se niegan a probarlo (incluso padeciendo algún problema grave de salud) esgrimiendo argumentos como "ya tomo otras vitaminas", "yo no tomo pastillas", "yo no creo en esas cosas" ,"esto solo hace efecto si crees en ello" o (mi preferido) "esto es un timo". También me gustaría que estas letras pudieran llegar a aquellos otros que afirman que detrás de Protandim no existe ningún estudio ni publicación médica digna de tener en cuenta. Ojalá, después de leer esto, alguna de estas personas pueda abrir un poco más su punto de vista y empezar a comprender la relevancia extraordinaria de este producto.

Vamos a ello.

Protandim NRF2 es un suplemento dietético, creado por el laboratorio estadounidense Lifevantage en el año 2005 (13 años en el mercado, a día de hoy), compuesto por 5 plantas muy conocidas por sus efectos terapéuticos y antioxidantes (Cardo Mariano, Bacopa, Ashwagandha, Té Verde, Cúrcuma).


Hay quien piensa que este suplemento son "vitaminas", pero no es así. Hay quien dice que se trata de un antioxidante y lo cierto es que va mejor encaminado…pero en realidad es mucho más que eso.

Pero, en primer lugar, debemos explicar que es esto del "estrés oxidativo"…

ESTRÉS OXIDATIVO: LA CONSECUENCIA DE VIVIR EN OXÍGENO.

Se ha estimado que nuestro cuerpo físico está formado por unos 37 billones de células. Cada una de ellas tiene un funcionamiento similar al de un motor de combustión, es decir: consume combustible (nutrientes) y oxígeno y libera agua, dióxido de carbono y energía (ATP). En este proceso también libera un residuo llamada RADICAL LIBRE (O2-)


Este residuo O2-, es generado por cualquier animal o vegetal por el simple hecho de interactuar con el OXÍGENO presente en nuestra atmósfera. Una manera sencilla y cotidiana de observar este fenómeno es exponiendo una manzana cortada al aire durante unas cuantas horas.

Nuestro metabolismo viene preparado para hacer frente a este residuo con unas enzimas especializadas en su eliminación. Son varias, pero la primera en ser descubierta fue la superóxido dismutasa (SOD). La descubrió un biofísico norteamericano en los años 70 (J. McCord) y menciono esto porque este señor, cuyo descubrimiento le valió la medalla Elliott Cresson (uno de los reconocimientos más importantes desde la ciencia y la ingeniería, otorgada a personajes de la talla de Alexander Graham Bell, Henry Ford o Nikola Tesla) fue el creador del suplemento que estamos hablando, PROTANDIM NRF2, junto a los directivos de aquella época de Lifevantage. 

Como decía, venimos preparados "de serie" para combatir los radicales libres (O2-) que generamos. Sin embargo, a partir de los 20 años de edad, aproximadamente, ese mecanismo deja de funcionar… ¿Las causas? Son muchas: estrés, contaminantes en la alimentación, radiación, polución, traumas, medicamentos, hábitos tóxicos, poco o excesivo ejercicio, poco descanso, bloqueos emocionales, etc.. La consecuencia es que los radicales se empiezan a acumular generando una serie de daños. A ese daño se le conoce como ESTRÉS OXIDATIVO.

Alguien podría pensar que un proceso "natural", derivado del paso de los años, no puede ser tan grave… Pero lo cierto es que SÍ lo es. Desde que nuestros mecanismos de defensa contra los radicales libres dejan de funcionar, éstos se acumulan en nuestro cuerpo de forma exponencial conforme sumamos edad y se han relacionado con la causa de más de 200 enfermedades. Solo a modo de ejemplo: en el buscador de la PUBMED (uno de los buscadores de estudios médicos online más importantes) hay más de 22500 estudios que relacionan el cáncer con el estrés oxidativo.

Pero, "si esto del estrés oxidativo es un problema tan importante… ¿por qué no han intentado encontrar alguna solución farmacológica?"  Lo cierto es que se está intentando desde que se descubrió la primera enzima antioxidante… aunque sin éxitos reales. El motivo principal es que se ha comprobado que el mecanismo que nos defiende de los radicales libres a lo largo de nuestros primeros años de vida es sumamente complejo (no interviene una enzima, sino muchas y de forma codependiente) y no se ha podido reproducir de forma realmente eficiente a través de una droga sintética. 

"Pero, ¿y los antioxidantes que nos ha recomendado toda la vida? La vitamina C, el grupo B, los frutos del bosque, las uvas, el ajo, etc…?" 

Ya hace años que se ha demostrado que estos antioxidantes NO SIRVEN. A quien le interesa este tema, le recomiendo este estudio (2005). Esto es así porque, básicamente, una molécula de, por ejemplo, vitamina C, solo tiene la capacidad de neutralizar una molécula de oxidante (O2-). Teniendo en cuenta que generamos billones (con B) de radicales cada hora, es fácil comprender que no podemos obtener un resultado realmente eficiente. Sería algo así como tratar de apagar un incendio con una cucharilla de agua…

Explicado todo esto, vamos a ver cómo actúa Protandim.

PROTANDIM Y SU EFECTO CELULAR


Una vez ingerimos una tableta de Protandim, sus 5 componentes pasan al torrente sanguíneo y alcanzan nuestras células. Cuando uno de estos componentes (en el gráfico: "NRF2 activator") llega al borde exterior de la célula (en verde) una enzima denominada QUINASA sale a recibirla. Si metafóricamente la célula fuera nuestra casa, y alguien llama a nuestra puerta (por ejemplo, un mensajero), el portero responsable de abrir la puerta y recibir el paquete es la enzima quinasa. 

Cuando quinasa recibe la información de alguno de los componenenes de Protandim, ésta regresa al interior con una información química que actuará en otra molécula situada en el interior del citoplasma celular: la proteína KEAP1. Esta reacción (una fosforilación) hace que keap1 libere a otra proteína que tiene RETENIDA: la famosa NRF2 (la bolita roja, en el gráfico). Es por esta razón que la mejor manera de definir Protandim es como un activador de NRF2. 


Esta molécula, el NRF2, es una proteína con una capacidad muy especial (una vez liberada), ya que es capaz de introducirse en el núcleo de la célula (en rosa) y REGULAR la actividad de parte del genoma que está ubicado ahí adentro. 

Pero, detengámonos aquí un poco para explicar este mejor:

LOS GENES: EL MAPA DE NUESTRO CUERPO

Dentro del núcleo de cada una de nuestras células (de los billones que tenemos) hay unos 25.000 genes que contienen toda la información que define el aspecto y la función de nuestro cuerpo físico. Cada uno de estos genes hace referencia a alguna función concreta de nuestro metabolismo, de forma que cuando algunos de ellos dejan de funcionar de forma equilibrada originan todo tipo de problemas (enfermedades). Por ejemplo: cuando los genes que regulan los procesos de división celular se "estropean", las células empiezan a reproducirse sin control generando procesos tumorales, cáncer, metástasis…

Cada gen tiene, por naturaleza, un funcionamiento equilibrado (podríamos decir "armónico"). Cuando se desajusta, el desequilibrio puede ser a la baja o al alza (como si fuera la cuerda desafinada de un instrumento). Entendiendo este concepto, resulta más fácil comprender que la molécula NRF2 liberada actúa de AFINADOR. Es decir: interactúa y REGULA la actividad de parte de nuestro genoma, representado en cada una de nuestras células. ¿De qué parte? Pues, en concreto, se ha visto que actúa sobre un 5% del genoma completo (unos 500 genes, de un total de 25.000) A ese sector concreto del genoma que puede regular el NRF2, a ese 5%, se le conoce como GENES DE SUPERVIVENCIA, ya que sus funciones apuntan a cuestiones tan importantes como la activación del complejo de enzimas responsables de defendernos de los radicales libres (las que hemos mencionado, que dejan de funcionar a partir de los 20 años), pero también regulan procesos inflamatorios, el proceso de generación de tejido cicatrizal y muchos otros.

Esto último es importante, porque indica que Protandim, al activar el NRF2, no solo actúa activando nuestras defensas contra los radicales libres, sino que también regula muchas otras funciones. Vamos a ver esto, con más detalle, considerando algunas enfermedades tristemente conocidas y su relación genética (de nuevo, esto no me lo invento yo, sino que está publicado y contrastado.. recomiendo la lectura del siguiente estudio.

Se ha visto que en la aterosclerosis hay involucrados unos 19 genes "desajustados" y que Protandim es capaz de regular hasta el equilibrio a 16 de ellos.


En la enfermedad de Alzheimer hay involucrados 66 genes y Protandim ajusta 43 de ellos.

En el cáncer de colon intervienen 28 genes desajustados al alza o a la baja y Protandim regula 25.



Y así…podríamos mencionar muchas más patologías. Es interesante destacar que algunos genes (por cierto, la mayoría con nombres impronunciables) están en negrita en las tablas mostradas: son aquellos regulados por un medicamento en particular. Como vemos, los medicamentos alopáticos asociados a estas enfermedades solo son capaces de regular a los genes involucrados de forma individual (no a gran parte del grupo, como hace Protandim) y, en ocasiones, sin éxito ya que no son capaces de llevar a ese gen en particular al equilibrio.

PROTANDIM Y SU PODER COMO ANTIOXIDANTE

De esta capacidad reguladora tan impresionante del Protandim NRF2, vamo a destacar ahora la más conocida: la de activador de las enzimas antioxidantes.
Hay que mencionar que, hoy en día, cualquier puede saber el grado de estrés oxidativo mediante un simple análisis especializado de sangre (de hecho, si tomas Protandim, te recomiendo que te lo hagas) Dicho análisis se denomina TBARS (es el más utilizado). Como ya he mencionado, TBARS aumenta con la edad. En este estudio, publicado en el año 2005, donde midieron los niveles de TBARS a un buen grupo de personas de edades diferentes (entre 20 y 80 años), se puede ver de una manera muy clara: 

En la gráfica A podemos ver como los índices de estrés oxidativo, tal y como ya hemos dicho, aumentan con la edad de los sujetos. Es decir: a más edad, más radicales libres acumulados y, por tanto, más problemas…

En la gráfica C, se destaca que aquellos que tomaban antioxidantes convencionales (vitamina E, Vitamina C) no solo no tenían menos estrés oxidativo sino que éste aumenta más rápidamente con la edad, respecto los que no tomaban nada.

La gráfica D, muestra los resultados tras tomar Protandim durante 120 días: reducción completa del estrés oxidativo causado por la edad. ¿Qué significa? Significa que, sin importar la edad ni el sexo de la persona, todos los que tomaron Protandim durante 4 meses, tenían los niveles de estrés oxidativo de un niño (o de alguien con menos de 20 años). También se les midió las concentraciones en sangre de algunas enzimas antioxidantes y todas ellas habían aumentado drásticamente (34% SOD, 54%CAT, 300% GLUTATION)


Hay que recordar lo que ya he mencionado antes: lo ampliamente documentado que está la relación del estrés oxidativo con una gran cantidad de enfermedades y, por tanto, las consecuencias enormemente positivas al reducirlo de ese modo tan importante. Además, hay que sumar los innumerables beneficios derivados de regular el resto de genes de supervivencia….

Por tanto ¿se entiende ahora la afirmación inicial de que NRF2 podría ser el mayor preventivo de la historia de la medicina? ¿Puede, quien lea esto, comprender mejor la verdadera dimensión no solo de esta suplemento, sino de la llamada NUTRIGENÓMICA, esta nueva ciencia enfocada en tratar de equilibrar nuestro funcionamiento genético alterado mediante la utilización de componentes naturales?

CONCLUSIÓN

Si tenemos todo lo mencionado en cuenta y añadimos que se trata de un producto natural (no sintético), cuyos componentes son seguros y conocidos, con concentraciones muy bajas y sin incompatibilidades con otros tratamientos, contrastado por 24 estudios sobre Protandim y más de 10.000 sobre NRF2, con más de 10 años de circulación en el mercado sin reportes negativos, estudiado por más de 20 universidades en todo el mundo, protegido con 6 patentes oficiales, elaborado por una empresa pública que cotiza en bolsa… la pregunta lógica, la pregunta sensata, no es si se trata o no de un timo, sino ¿POR QUÉ NO EMPEZAR A TOMARLO YA?

Al final, por mucho que leas o alguien te asegure algo, el elemento fundamental que nos aporta la seguridad de que algo funciona o no es nuestra propia experiencia. Por mi parte, a día de hoy, llevo más de 4 meses tomando este suplemento y los resultados son magníficos. De hecho, como naturópata, jamás he visto ningún otro suplemento fitoterapéutico ni homeopático que se le pueda comparar, por la amplitud y eficiencia de su efecto positivo. Lo he comprobado no solo en mi mismo, sino también en todas las personas a la que se lo he recomendado. En este relativamente corto periodo de tiempo, he podido presenciar casos de recuperación realmente asombrosos, especialmente en patologías crónicas que la medicina convencional solo puede tratar con paliativos como analgésicos, antiinflamatorios, inmunodepresores, etc.. Estoy hablando de personas que vivían con dolor crónico, con depresión crónica o con algún tipo de limitación importante que, por el simple hecho de tomar esta pastilla una vez al día, les ha cambiado la vida de un modo muy importante.

Por otro lado, las personas que toman Protandim el tiempo suficiente y no tienen ninguna enfermedad con la cual verificar su efecto terapéutico, lo pueden notar a través de "pequeñas" pero importantes señales, variables en cada persona pero indicativas de que algo muy bueno está ocurriendo en su metabolismo: más vigor, mejor recuperación tras esfuerzos, mejor estado de ánimo, mejor calidad de sueño, desaparición de molestias articulares y musculares, regeneración de la piel… y un largo etcétera. Solo algunas personas relativamente jóvenes (menos de 30 años), en buen estado de salud y vitalidad y que lo han tomado menos de dos meses, me han dicho "no notar nada". Si tenemos en cuenta la relación entre el estrés oxidativo y la edad, tiene sentido que así sea. De todos modos, una cosa es cómo percibe alguien su cuerpo y, otra, lo que ocurre realmente en él.

Por tanto, permíteme que insista: ¿por qué no lo compruebas tú mismo/a?
Escríbeme. Me gustaría conocer tu opinión!

R. Vidal
rvc.consult@gmail.com